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NUTRICIÓN CLÍNICA PERSONALIZADA

¿A quién no le ha llamado la atención la crema de cacahuete que los americanos consumen casi a todas horas? En cualquier película típica americana puedes ver como lo toman en sándwiches o sobre pan. Pues bien, parece que la moda de las cremas de semillas y frutos secos están llegando a nuestro país, y vienen para quedarse y una de ellas es el Tahini o Crema de Ajonjoli.

Recuerdo el primer día que probé el tahini….sentí una pasta en mi boca que se me quedaba pegada por el paladar y por los dientes, resultándome difícil el seguir masticando. Jajaja Pero creedme que engancha. Hoy no hay día que no coma tahini. Lo adoro.

¿QUÉ ES EL TAHINI?

Es una pasta que se hace a partir de semillas de Sésamo, ya sean crudas o tostadas molidas junto con agua y sal o aceite de sésamo y sal. Tendrá muchos más nutrientes si lo compramos o hacemos con las semillas crudas, pero mi recomendación es si te estás iniciando en éste tipo de cremas, compra las semillas tostadas porque está mucho más rico.

Se le conoce como tahin, tahina, mantequilla de sésamo, crema de sésamo, mantequilla de ajonjoli...

Se usa mucho en la cocina asiática, de Oriente Medio, y en la cocina árabe del norte de África. Algunas recetas con tahini o sésamo son el Humus (crema de garbanzos con sésamo), Gomashio (pasta de sésamo y sal marina), Haval(turrón de sésamo)

¿POR QUÉ COMER TAHINI?

Efectivamente, no estaría hablando de este alimento si no fuera rico, nutricionalmente hablando, veamos sus propiedades:

Destaca sobre todo su cantidad elevada de Calcio (hasta 975mg en 100g, mientras que la leche tiene 120mg), de Magnesio, de Cinc, Potasio, Cobre y Fósforo.

Crema muy rica en proteína con todos los aminoácidos, incluida la metionina, por lo tanto es ideal para niños, deportistas, embarazo y lactancia...

Contiene bastante fibra soluble luego ideal para casos de estreñimiento y no solo eso sino que esta semilla es fiendly fodmap.

¿CÓMO COMER TAHINI?

Es un alimento muy versátil, queda bien con casi todo:

  • Puedes comerlo sobre pan de centeno integral solo o ponerle por encima miel de calidad, queso de cabra, huevo cocido, aguacate, plátano y canela...
  • Usarlo como aderezo en las ensaladas.
  • Humus con palitos de zanahoria.
  • Comerlo como acompañamiento de carnes y pescados.
  • En los bocatas de los más peques junto con pavo y canónigos.
  • En los porridge de avena del desayuno.
  • Como ingrediente de galletas, panes o bizcochos, para hacer nocillas caseras...
  • Para enriquecer bebidas vegetales.

¿LO HAGO O LO COMPRO?

Puedes elaborarlo tú misma, si tienes un buen procesador de alimentos.

O bien puedes encontrarlo en cualquier tienda física u online de alimentos ecológicos.

¿Te animas a prepararlo? Pues te lo cuento:

  • 2 tazas de semillas de sésamo tostado, si es ecológico mejor.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • Una pizca de sal, si es marina mejor.

Ponemos las semillas en el procesador de alimentos y empezamos a triturar. Pasados unos minutos veremos que se quedan las semillas rotas en las paredes del procesador. Paramos cada 10-15 segundos y con una lengua de gato vamos bajando la crema de sésamo que se va formando. Cuando veamos que está muy espesa, añadimos las 2 cucharadas de aceite de oliva y la sal y seguimos triturando - parando - moviendo - y así hasta que la consistencia que obtengamos nos guste.

Podemos añadir unas cucharadas de agua si vemos que nos está quedando muy espeso.

El tiempo máximo de triturado va a depender del procesador que tengamos, pero los 7-8 minutos no te los quita nadie, ejjeje.

Espero que disfrutéis del Tahii tanto como yo!!

Con ♥ Mª Ángeles Díaz

No hace tanto tiempo que nuestras madre o abuela se encerraban en la cocina y como por arte de magia empezaba a salir un olorcito agradable, con sustancia, como decían que "reanimaba a los muertos". Hoy después de investigar unas semanas quiero hablaros del Caldo para el Intestino Irritable.

No es que me haya yo inventado un caldo, no, es que resulta que el caldo de toda la vida ese que se hacía con huesos de los animales, restos de carne y restos de vegetales, en una gran cacerola, a fuego lento y casi durante todo el día; ¿os acordáis? Pues ese caldo es súper beneficioso para nuestro intestino. No solo porque regula la producción de ácido clorhídrico, sino porque facilita la digestión de proteínas como la del trigo, avena, cebada, de las legumbres, proteínas lácteas, así como la proteína de la carne.

¡¡Es fantástico!! No estoy diciendo que todos los síntomas propios del SII se vayan a solucionar, pero tomar de manera frecuente este tipo de caldo casero es una maravilla para ayudar de manera consciente a la digestión.

Cada vez se sabe más sobre la problemática que acarrea tener el sistema digestivo enfermo. Y es que si no digerimos bien, no absorberemos lo que comemos, generando sintomatología de deficiencia o problemas de intolerancias digestivas, cansancio, desnutrición, perdida de peso, mala desintoxicación hepática entre otras muchas posibles afecciones.

Y si a todo esto le sumamos una hipepermeabilidad intestinal, entrarán proteínas sin digerir al torrente sanguíneo junto con restos de bacterias y otros sustancias, generando una endotoxemia generalizada que activa a nuestro sistema de defensas potenciando la sintomatología de las enfermedades autoinmunes como la celiaquía, la artritis reumatoride, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa...

El caldo que hagamos va a tener un gran componente nutritivo muy cercano a los nutrientes que existen en los ingredientes que usemos. Si ponemos huesos grandes y pequeños, nuestro caldo va a contener minerales como el calcio, fósforo, magnesio, azufre fluoruro, sodio, potasio, sulfato de condroitina, sulfato de queratina, ácido hialurónico, y aminoácidos propios del colágeno como la prolina, la glicina y la lisina.

El uso más común que se le ha dado al caldo es para las articulaciones, para combatir la flacidez de la piel, para los problemas de osteoporosis y es que todo el colágeno y las sales minerales que tiene el caldo nos nutre a todo nuestro tejido conectivo.

Partiendo de la base de que el tratamiento para un SII comienza con una alimentación bastante restrictiva al menos 1-2 meses, la toma de caldo de huesos nos asegura un plus de nutrientes. Pasaría lo mismo para los que no tomamos leche ni productos lácteos a diario:

caldo de huesos frecuente + deporte de intensidad = huesos fuertes

Cuanto más tiempo tengamos los ingredientes a cocer más nutritivo será el caldo.

Si partimos de agua fresca, tendrá más sabor, igual que si doramos los huesos previamente en la sartén u horno.

Se agrega unas cucharaditas de vinagre de manzana para que salgan los minerales (bases) más fácilmente de los huesos.

Cuando empiece a hervir, se retira la espuma.

Mejor en un cazo, como toda la vida. Parece ser que se genera una conversión de un aminoácido problemático para el hígado, riñón y sistema nervioso.

Cuando he dicho a varias personas que estaba probando hacer caldo de huesos, me ha sorprendido ver caras de.... "en serio, qué asco", pues tengo que deciros que no hay nada más ancestral que un caldo!! y no me refiero que la receta sea paleo o no paleo. Me refiero a que mi propia abuela como muchas otras lo hacían, más que nada porque no había otra cosa. Puedes llamarlo Caldo de Huesos o Caldo de Otoño, da igual hecha más o menos huesos en función de tus preferencias, pero cuantos más añadas y más tiempo lo cuezas, mucho más valor nutricional tendrá.

Receta:

Te voy a contar la forma que he tenido de hacerlo en las 2 veces que lo he cocinado.

Por un lado huesos* grandes de ternera o cordero o hueso de jamón (alimentados con pasto es lo ideal) los ponemos en una cacerola a presión.
Los huesos* pequeños de aves de corral, los ponemos en otra normal.
*Los huesos pueden tener carne o no, piel o no, como queráis.

Agua fría, cubrimos bien ambas cacerolas.

Agregamos las 2 cucharaditas de vinagre de manzana o zumo de limón a cada cacerola.

A la olla exprés le pongo una cabeza de ajos entera, 1 cebolla entera y laurel. A hervir. Sin tapa.

A la cacerola normal le pongo laurel y verduras que tenga en casa: zanahoria, puerros, apio... A hervir. Sin tapa.

Cuando forme la espuma propia de cocer carne, retirar de ambas cacerolas.

Tapar la olla exprés bien. Y dejarla que suba la válvula y poner en el mínimo unas 2 horas (si es más perfecto).

La cacerola normal ponerla en el mínimo cuando rompa a hervir, tapar y dejar el mismo tiempo.

Pasado este tiempo, cortamos la olla exprés y dejamos que deje de sonar y se enfríe un poco. Pasamos por el grifo y nos aseguramos que no hay vapor dentro. Abrimos y unimos ambas preparaciones en una única olla y dejamos otro rato hervir. Lo que queramos.

Cuando acabemos lo colamos y a la nevera.

Pasadas unas horas o al día siguiente, retiramos la grasa que está por encima y sorpresa!!! es gelatina!!! jejeje

Guardamos en recipientes o botes de cristal y unos a la nevera y otros al congelador, listos para usarlos.

Nada que ver con las gelatinas o los caldos de los supermercados, más que nada porque no aportan los nutrientes que los caldos de toda la vida y además están repletos de glutamato monosódico y otros aditivos que no los queremos en nuestro organismo, yo al menos no.

Usos del caldo

  • Lo más común sería calentarlo en un cazo y tomarlo como primero.
  • Puedes hacer cubitos de hielo de caldo y sacar según los necesites para las legumbres, para los guisos de ternera, para dar sabor a unas patatas guisadas, incluso para poner un cubito a la hora de hornear carne o hacerla a la plancha. Recuerda que la carne, así como las legumbres las digerirás mejor al hacerlo.
  • Puedes hacer una sopa de fideos (sin gluten en el caso de SII o autoinmunidad)
  • Puedes hacer sopa de verdura o de carne.
  • También hay recetas de caldos de pescados, pero no lo he probado hacer.

Nada más por ahora, espero que os sea de gran utilidad y sobre todo que empecéis hacerlo, no es costoso y tampoco lleva tanto tiempo. Hay que dejar tiempo para hacer estas cosas porque nuestras células se pondrás súper contentas.

Y si quieres, cuéntame tu receta.
Con  Mª Ángeles D

Mis fuentes:

Koyama, et al. La ingestión de gelatina tiene un efecto diferencial sobre la densidad mineral ósea y el peso corporal en la subnutrición de las proteínas, Journal of Nutrition and Science of Vitaminology , 2000, 47, 1, 84-86.

www.townsendletter.com/FebMarch2005/broth0205.htm

www.westonaprice.org/health-topics/why-broth-is-beautiful-essential-roles-for-proline-glycine-and-gelatin/

Lubec, G, et al. Isomerización de aminoácidos y exposición a microondas, Lancet , 1989, 2, 8676, 1392 - 1393.

Prudden, JF, La actividad biológica de preparaciones de cartílago bovino, Seminarios en Artritis y Reumatología , 1974, III, 4, 287-321.

Samonina G, et al. Protección de la integridad de la mucosa gástrica por gelatina y péptidos simples que contienen prolina, Pathophysiology , 2000, 7, 1, 69-73.

Hoy traigo estas 4 deliciosas recetas de patés caseros para que las disfrutes sin preocuparte de tus síntomas digestivos.

Paté de Calabacín, tahini y cominos

Paté de olivas negras, tahini y especias

Paté de calabacín y nueces

Paté de Zanahoria, tahini y almendras

Son aptas para todas las etapas del tratamiento del intestino irritable. ¿Lo mejor? que en la 1º etapa donde existen bastantes limitaciones, se podrían tomar como aperitivos, en el desayuno, o como segundos platos.
Yo las he tomado con zanahoria y apio, (me encanta cómo cruje, aunque no tanto su sabor, pero lo tomo), pero se pueden tomar de muchas otras maneras:

* Con pan almonde, unas hojas de canónigos, tortilla francesa y atún en plan "sandwich vegetal"
* Con pan etíope que estoy al tanto de hacerle próximamente.
* Como salsas que acompañan a burritos con hojas de arroz...

Imaginación al poder!!!

¿Te cuento cómo los he hecho y qué es lo que lleva cada uno?

Paté de calabacín, tahini y cominos

150g de calabacín sofrito en aceite de oliva.
1 cucharada sopera de tahini (crema de sésamo tostado)
Zumo de limón
Perejil o cilantro
1 cucharadita de cominos molidos
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Sal

Paté de Olivas negras, tahini y especias

150g de olivas negras sin hueso
1 cucharada sopera de tahini
Tomillo y romero molido
Zumo de limón
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Paté de calabacín y nueves

150g de calabacín sofrito en aceite de oliva virgen extra
10 nueces peladas
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Tomillo molido
Sal

Paté de zanahoria, tahini y almendras

150g de zanahoria cocidas y escurridas
1 cucharada de tahini
2 cucharadas soperas de almendra molida
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Solo necesitamos una batidora potente, vitamix, o thermomix.
Una vez que hayamos sofrito muy bien el calabacín (bien lavado) y cocido la zanahoria, lo reservamos y vamos paté a paté o si solo quieres hacer un par de ellos, pues perfecto.
Agrega los ingredientes del que hayas elegido y tritura bien. Yo lo dejé con grumos porque me gusta que no quede suave, pero tú hazlo como más te apetezca.
Cuando esté triturado reservalo en un bol, y haz tus palitos de zanahoria, apio, calabaza... y a nutrirse!!

Están más ricos pasado un par de días, donde todos los ingredientes se han mezclado el sabor se potencia.

¿Cuál te gusta más? ¿Crees que se puede mejorar? Compártelo, así mejoramos la receta entre todos. 😉

No es complicado hacer leche de coco casera, la endulzas con lo que tú quieras, recientita a la taza, con beneficios para tu piel, tú cabello, para adelgazar, para la flora bacteriana… en fin que merece la pena sacar 15 minutos en el fin de semana para tenerla hecha toda la semana.

Llevaba tiempo queriéndola hacer, porque la compré en una ocasión en una tienda asiática y aunque estaba muy rica, la venden en botes metálicos y ésta que yo tomé estaba dulce. Para mi gusto de más.

Por ello he buscado en internet y hay mil webs donde te dicen cómo, y yo os muestro aquí la mía.

Lista de ingredientes

  • 1 vaso de coco fresco troceado.
  • 3 vasos de agua caliente
  • stevia al gusto

Preparación

Calentamos solo 2 vasos de agua, pero que no llegue a hervir.

En la licuadora o robot de cocina incorporamos la mitad de coco y la mitad del agua. Encendemos el robot durante 3 minutos, que quede muy bien triturado.

Pasamos la bebida de coco por un paño de algodón y reservamos la pulpa en un plato.

Repetimos con la otra mitad de coco y agua, obteniendo la bebida de coco por un lado y la pulpa por otro.

Con toda la pulpa de coco, he vuelto a calentar 1 vaso de agua y repetido la operación.

Una vez que ya tenemos la bebida de coco, no tires los restos los puedes usar para hacer las Galletas de almendra y coco,  la torta de coco o este estupendo postre con crujiente de chocolate.

Al enfriar la leche de coco, vemos como se separa la grasa del agua. Yo quito la grasa para añadirla a los huevos revueltos o a los batidos de fruta.

¡Que la disfrutéis!

Esta receta tan sencilla me apasiona, porque realmente puedes hacerte sandwiches con ella, tostadas en la mañana o lo que se te ocurra. La encontré en megustaestarbien.com y no dudé en ponerme con ella.

Rica en grasas monoinsaturadas y proteína, además de Calcio, Magnesio, vit A, E… Y lo que más me gusta es que no altera el nivel de glucosa en sangre, por lo que al desayunar con este “Pan Almolde” vamos a estar saciados durante más tiempo. Perfecto para quienes tienen acné, ovarios poliquísticos, diabetes, incluso sobrepeso …

Lista de ingredientes

  • 2 claras de huevo campero o ecológico
  • 100g de harina de almendra
  • Una pizca de sal yodada

Preparación

Pesamos la harina de almendra y separamos las claras de las yemas. Las yemas las reservamos para hacer por ejemplo la Tarta de Yema o el Flan de Fresa… y las claras a punto de nieve con varillas eléctricas y una pizca de sal.

Unimos los dos ingredientes con movimientos envolventes.

Ponemos un papel vegetal en la bandeja del horno, añadimos la masa y ponemos encima otro papel vegetal. Con el rodillo lo extendemos hasta que esté del grosor de 1 cm. Retiramos el papel de arriba y al horno precalentado, unos 10 minutos.

Está bueno, y es una alternativa perfecta para unas tostadas por la mañana, unos canapés de salmón, base para patés …

Le llamo mantequilla porque triturando los frutos secos conseguimos esta textura característica de la mantequilla. Y es que ya sabemos que los frutos secos son fuente importante de grasas saludables.

Las avellanas que usemos mejor si son crudas para así conseguir más dosis de todos los nutrientes esenciales que tienen. Son ricas en hierro, en calcio, en magnesio, en ácido fólico, en zinc además de proteína vegetal y fibra.

En general son una alternativa para tomar en cualquier comida, que nos va a permitir tener energía para largo tiempo sin subidas de glucosa ni insulina en sangre.

Esta receta básica acepta una amplia gama de alternativas: con la zanahoria o la manzana; untada en pan de lino o de almendra sin gluten; cambiando el fruto seco obtenemos otra mantequilla totalmente distinta en sabor; según los condimentos que le añadamos tendremos mantequillas dulces o saladas: con cacao y stevia; con canela; con sal y jenjibre; con coco, stevia y vainilla…

Lista de ingredientes

  • 1 puñado de avellanas o cualquier otro fruto seco
  • Una pizca de sal marina
  • Un chorrito de aceite de oliva.
  • Zanahorias, manzana, apio para tomarlo.

Preparación

Trituramos las avellanas en el robot de cocina. Llegará un momento donde tenemos que parar casi constantemente para retirar de las pareces la pasta que se va formando. Agregar entonces como 1 cucharada de aceite de oliva y la sal marina. Seguimos triturando hasta que comience la mezcla a ser más untuosa.

Aguantamos un poquito más y listo.

Servimos y acompañamos de fruta, zanahoria, apio…

Llevaba mucho tiempo con apetito por la pasta italiana. No es un alimento que tomara mucho antes de cuidarme, pero son ricos los sabores y las texturas que se consigue.

Para mi sorpresa una amiga Elemmire Cencerrado subió hace unas semanas una foto de sus Gnoquis caseros y me entró el gusanillo.

Asi que me puse manos a la obra con éstos Gnoquis de Batata con Mariscos. Nunca antes los  había visto y me ha sorprendido mucho su elaboración, con la que disfruté como una chiquilla, ejej tuve que echar mano de Fernan para que me ayudara porque mis manos ya no eran manos, eran en su conjunto una masa pegajosa y no podía tocar nada, ejejje. Así que Fer se encargó de ir agregando harina sin gluten a demanda mientras yo amasaba y conseguía formar una bola separada de mis manos.

He optado por hacerlo con la Batata en lugar de patata y harina sin gluten en lugar de la de con gluten. Más vitaminas, más minerales y más carbohidratos son las diferencias nutricionales de nuestra receta, junto con libres de gluten. Es decir más saludable y por ello buena alternativa para las personas con problemas de salud.

Ya sabéis que con nuestras recetas buscamos daros alternativas más saludables

Os subo 2 fotos, una de ellas con salsa de tomate casero, con oregano, albahaca y queso rallado de cabra y la otra que sinceramente no me gustó mucho la mezcla, con un rehogo de gambas y almejas al ajillo con perejil. En vuestras manos e imaginación queda!!.

  • Para los Gnoquis:
    • 500g de batata al vapor
    • 1 huevo
    • Sal y nuez moscada
    • Harina sin gluten a demanda
  • Para la opción de con salsa de tomate:
    • Tomate frito casero
    • Orégano
    • Albahaca
    • Queso de cabra rallado
  • Y con el marisco al ajillo:
    • Gambas
    • Almejas
    • Ajo
    • Vino blanco
    • Perejil
    • Aceite de oliva

La batata una vez cocida, la trituramos con tenedor. En la encimera de la cocina, extendemos harina, colocamos la montaña de puré de batata, hacemos un hueco y vertemos el huevo, la sal y la nuez moscada.

Y comenzamos a amasar con las manos. Aquí es donde os digo que hagáis uso del pinche de cocina para que os vaya agregando harina a demanda. El punto es hasta que la masa ya no se pega en las manos.

Cogemos y dividimos nuestra bola en 8-10 bolas. Y de una en una las vamos haciendo un rollito como de 1 dedo de grosor y vamos cortando nuestros gnoquis según el tamaño que nos guste. Podemos darle la forma rallada con un tenedor.

Vamos reservándolos mientras damos forma a los demás.

Ahora toca ponerlos a cocer. En una olla con abundante agua y sal. Cuando hierva agregamos unos pocos y esperamos a que suban a la superficie, no más de 2-3 minutos. Los retiramos y dejamos en bandeja bien separados. Y seguimos cociendo los demás.

Ésta cantidad de ñoquis son como 4 raciones. Si solo usarás 2 raciones, puedes congelarlos una vez hervidos, solo ten precaución de al congelarlos no estén pegados los unos con los otros. Una vez congelados, solo tendrás que ponerlos a hervir como 2-3 minutos.

Bien!! pues ya tenemos nuestrs gnoquis hechos, ahora solo nos falta hacerlos la salsa que más nos guste!!.

Sé que es una receta laboriosa, no al alcance de muchos de mis pacientes, pero bueno, tal vez un domingo de esos que has descansado bien, hace buen día, los niños se los ha llevado tu marido a andar la bici, y te dices… ¿qué hago ahora?, pues ideal, a cocinar unos gnoquis para alimentar de verdad a tu familia y compartir alrededor de la mesa. ;);)

Aquí estoy de nuevo con una nueva receta, ésta vez Aguacate con Anchoas. He preferido ésta receta facilísima porque éstas semanas están siendo muy cargadas de trabajo para mi, entre pensar la receta, cocinarla y fotografiarla para la web, entrevistas con nuevos centros, preparar los tratamientos de los clientes, responder los email… estoy que no paro!!

He pensado, ¿qué ofrecer que sea saludable y facilísimo? y aquí ésta ésta idea. Además es una original opción de aperitivo para éstas navidades que están al caer.

Seguro que sorprenderá a sus invitados!! El sabor neutro del aguacate, las sabrosas anchoas, una mezcla que equilibra cada bocado. Yo suelo coger un trocito de cada así me aseguro una suave textura y sabroso bocado.

Nutricionalmente es una combinación muy rica en micronutrientes, y sí, el aguacate es muy rico en grasas, pero son grasas saludables, al igual que las de la anchoa. Ácido Oleico y Ácidos Grasos Omega 3 para problemas inflamatorios,  reducción del colesterol, mejorar la piel, incluso para mejorar el peso… Lleva igualmente proteínas de alto valor biológico y bastante Sodio por las anchoas; mucho Magnesio, Vitamina E, Carotenoides y Potasio por el aguacate, entre otros micronutrientes presentes en menor cantidad.

Lista de ingredientes

1/2 Aguacate partido por la mitad

Preparación

]Parta el aguacate a la larga y saque el hueso.

Escurra bien las anchoas y enróllelas colocándolas en el hueco del hueso del aguacate.

Listo para tomar!

Es una combinación muy sugerente si es deportista o pretende ganar algo de peso. Pero no solo eso sino que es igual de recomendable para ancianos, niños y cualquier miembro de la familia.

Solo mencionar que si tiene Síndrome de Intestino Irritable debería probar tolerancia, si es Hipertenso elija mejor unos boquerones en vinagre o si está Embarazada puede disfrutar del  aguacate pero no las anchoas, para ello deberá esperar, pero seguro que merece la pena.

¡Lo ha probado! Desde aquí le animamos a alimentarse de una forma rica y sana.

Hoy es fin de semana, bueno realmente es principio de semana, pero imagínese que es fin de semana. Dispone de tiempo para cocinar cantidad de comida sana para luego entre semana solo calentar, disfrutar y seguir con el ajetreo del día a día.

Ésta Sopa Marina de Quinoa es una de esas recetas que merece la pena hacer, ahora en otoño para cenar calentito alrededor de toda su familia. Ideal para introducir a los peques de la casa la comida en cuchara y alimentos cargados de nutrientes.

La sopa podemos hacer con arroz incluso con pasta, pero si lo que perseguimos es una dieta sin gluten y poner atención para tomar el máximo de nutrientes cada vez, la quinoa es nuestro cereal estrella.

Es muy rico en vitaminas B, E, fibra, hierro, zinc, magnesio. Tiene un 15% aproximadamente de proteínas sin aminoácido limitante lo que hace que sea un cereal ideal para los vegetarianos, así como para todos porque te nutre con todos los aminoácidos esenciales. Además es rico en grasas omega 3 que junto con más salmón que lleva la sopa es ideal para regular los procesos inflamatorios de nuestro cuerpo.

Todos éstos nutrientes permiten a su cuerpo estar agradecido con usted, y se lo irá demostrando poco a poco. Manténgase alerta a las nuevas sensaciones!!

Ingredientes para mínimo 4 platos:

1/2 Cebolla

1 Zanahoria

1 Tomate o 2 cuch de tomate frito casero

1/2 Pimiento Rojo

2 Ajos

Espinas de salmón o cabeza + un trocito de salmón

Espinas de salmón o cabeza + un trocito de salmón

150-200g de Gambas

2-3 Huevos

Laure

Sal

Pimienta

Aceite de Oliva Virgen Extra

Aceite de Oliva Virgen Extra

Preparación:

Lave la quinoa bajo el grifo y déjala en remojo unas horas.

Haga un sofrito lento con la cebolla, la zanahoria, el pimiento, y los ajos. Cuando vaya estando agregue el tomate,  la sal y la pimienta.

Por otro lado ponga a cocer  por 15 minutos las espinas de salmón junto con el trocito de salmón, laurel y sal. Cuele y reserve las migas de pescado.

Pase por la batidora el sofrito con 1 o 2 cazos de caldo de pescado (ésto es opcional, si no lo quiere triturado puede ir en trocitos).

Por último una en la cacerola todos los ingredientes junto con las gambas y la quinoa y déjelo cocer unos 10 minutos a fuego fuerte y otros 10 a fuego suave.

Trocee un huevo por encima y listo.

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